Con la marea
Pingüinos en el mar de Ross.
US Embassy New Zealand

La Antártida tendrá la mayor reserva marina del mundo

Tras cinco años de negociaciones fallidas, y con la constante presión de las organizaciones ambientalistas, representantes de 24 países y de la Unión Europea han llegado a un acuerdo histórico para que el mar de Ross, en la Antártida, se convierta en la mayor área marina protegida del planeta. A partir de ahora, más de un millón y medio de kilómetros cuadrados del Océano Antártico se dedicarán íntegramente a la conservación, por lo que la pesca quedará prohibida en este espacio, según el acuerdo firmado por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) en Hobart (Australia).

El mar de Ross, una inmensa bahía bajo jurisdicción neozelandesa, es uno de los últimos ecosistemas marinos intactos en el mundo. Es el hogar de un tercio de los pingüinos de Adelia del mundo, una cuarta parte de los pingüinos emperador, un tercio de los petreles antárticos, junto a más de la mitad de las focas de Weddell del Pacífico Sur, bacalao antártico y ballenas.

Así, el acuerdo es un punto de inflexión para la protección de la Antártida. Más de un millón y medio de kilómetros cuadrados -un área del tamaño de Francia, Alemania y España juntos- estarán dedicados a la conservación, con más del 70 por ciento de esta superficie declarada como reserva totalmente protegida.

World Wildlife Fund y Greenpeace, en sendas notas de prensa, celebran la decisión internacional pero resaltan que el acuerdo del mar de Ross acabará en 35 años. Según las directrices de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (UICN), las áreas marinas protegidas deben ser permanentes.

El nuevo espacio protegido se extiendo a lo largo de 1.117.000 kilómetros cuadrados de reserva marina totalmente protegida, 110.000 kilómetros cuadrados de zona especial de investigación, donde está permitida la pesca limitada de krill y merluza negra con fines científicos y 322.000 kilómetros cuadrados de zona de investigación del krill, que permite la pesca controlada de krill con fines científicos.