Con la marea

Anchoa del Cantábrico, el triunfo de la sostenibilidad

Las conclusiones de la campaña Bioman 2018, que mide la abundancia de anchoa en el Golfo de Vizcaya en función de las huevas depositadas en el agua, confirman que la especie atraviesa “su mejor momento” en décadas. Con una estimación de 225.000 toneladas de anchoas adultas, este resultado supone “el mejor de la serie histórica” de mediciones que arrancó en 1987.

El objetivo de la campaña Bioman es evaluar la población de anchoa adulta existente en el Golfo de Vizcaya al finalizar la primavera mediante la aplicación del método de producción diaria de huevos (MPHD), que requiere diversos estudios y muestreos en toda el área de reproducción de la anchoa.

No obstante, la estimación definitiva sobre la situación de este recurso pesquero se obtendrá en unos meses, cuando estén disponibles los resultados de la campaña Juvena, que el próximo otoño medirá la cantidad de juveniles de la especie que previsiblemente llegarán a convertirse en adultos en 2019, y las conclusiones del estudio Pelgas que lleva a cabo el Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar.

Con los resultados obtenidos por las tres campañas, el grupo de trabajo de la anchoa, sardina y chicharro del Consejo Internacional del Mar -en el que participan varios científicos de AZTI- elaborará el dictamen científico del Consejo de Gestión de la Pesca en Europa sobre los niveles de explotación de la anchoa.

Este dictamen permitirá a la Comisión Europea establecer las medidas de gestión necesarias y el TAC de la anchoa para el 2019. En función de los datos actuales, se podrían repetir las 33.000 toneladas fijadas para 2018.

El director de Pesca y Acuicultura del Gobierno Vasco, Leandro Azkue, y el director general del Centro Tecnológico vasco AZTI, Rogelio Pozo, han presentado estos resultados en una rueda de prensa celebrada en el puerto de Pasaia (Gipuzkoa), donde han valorado el resultado de la campaña Bioman 2018 como “el mejor de la serie histórica” que arrancó en 1987 con este tipo de mediciones.

Leandro Azkue, director de Pesca y Acuicultura del Gobierno Vasco, y Rogelio Pozo, director general de AZTI Tecnalia.
Rogelio Pozo y Leandro Azkua / Irekia

Leandro Azkue se ha felicitado además porque los resultados de la campaña prueban que el trabajo colaborativo desarrollado durante todos estos años por científicos, administraciones y arrantzales ha permitido crear una sólida estrategia de gestión global, que posibilita una pesca responsable y sostenible, y que contribuye de manera eficaz a preservar los recursos marinos para las generaciones futuras.

“La anchoa es uno de los pilares de la economía de nuestros arrantzales y una de las especies de mayor interés comercial, aunque su volubilidad, por su corta vida y por la afección de agentes externos, hace que sea indispensable constatar cada año la cantidad de individuos existentes para poder gestionar sosteniblemente su captura y garantizar su preservación”, ha señalado el responsable del Gobierno vasco.

Leandro Azkue ha explicado que la buena situación actual de la especie en el Golfo de Vizcaya responde a varios motivos, entre ellos las medias de gestión adoptadas tanto por las instituciones como por el sector pesquero que, junto al “principio de precaución”, hace que la “muerte artificial de la especie esté limitada”, a lo que también es necesario añadir otras “variables oceanográficas” que han resultado “favorables” en los últimos años.

Por su parte, el director del Centro Tecnológico AZTI, Rogelio Pozo, ha recordado que “no hace muchos años” se produjo un colapso de la especie que obligó a mantener cerrada esta pesquería entre los años 2006 y 2009, en los que fue necesario poner en marcha unas medidas de gestión.

Ha resaltado, a este respecto, que la estimación de 225.000 toneladas de anchoa realizada ahora en la campaña Bioman 2018 se encuentra muy lejos de la cifra de 21.000 toneladas que marca la frontera del límite de superviviencia de la anchoa.