Con la marea
Venta de pez espada en una pescadería de Túnez.
Denis Bocquet

El pez espada del Mediterráneo está al borde del colapso

WWF está seriamente preocupada por la situación del pez espada del Mediterráneo y pide acciones para evitar el colapso de la población. La especie ha sido sobreexplotada en las últimas décadas: actualmente se captura el doble de lo que recomiendan los científicos y apenas queda un 30% de la población que existía hace 30 años en el Mediterráneo. “A esto se suman otros problemas, ya que cerca del 70% de las capturas de pez espada son juveniles y las normas se están incumpliendo de forma generalizada en varios países”, informa la organización conservacionista en una nota de prensa.

Los países que forman parte de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), incluidos Estados Unidos, Japón y la UE, decidirán entre el 14 y el 21 de noviembre en Vilamoura (Portugal) los planes de gestión de especies como el pez espada del Mediterráneo, el atún rojo y varios tiburones.

“Este año uno de los protagonistas de la reunión será el pez espada -continúa la nota-, dada su grave situación en el Mediterráneo. WWF pide que se ponga fin a tres décadas de sobrepesca y que se apruebe un plan ambicioso de recuperación para evitar el colapso de esta especie. El objetivo es establecer un límite de capturas que permita que esta explotación se adapte a los niveles que recomiendan los científicos”.

Por otro lado, WWF recomienda fijar una talla mínima de pesca acorde a la madurez y poner en marcha un sistema de seguimiento, control y trazabilidad para luchar contra la pesca ilegal y no declarada.

“El futuro del pez espada del Mediterráneo está seriamente amenazado”, apunta Giuseppe Di Carlo, director de la Iniciativa Marítima Mediterránea de WWF. “Las capturas han disminuido casi un 50% en los últimos veinte años y se pescan demasiados juveniles antes de que se puedan reproducir y asegurar la supervivencia de la especie. Apenas queda un 12% de reproductores respecto al nivel considerado sostenible; no podemos permitirnos retrasar las acciones y repetir el mismo error que llevó al atún rojo al borde del colapso en el pasado”.