Con la marea
Pesca artesanal de bonito del Norte.
Irekia / Mikel Arrazola

Los bonitos del Norte serán mucho más pequeños

El tamaño de los ejemplares de bonito del Norte y atún que capture la flota del Cantábrico disminuirá un 30 por ciento o aún más durante los próximos años. Así lo afirma un estudio de Daniel Pauly y William Cheung, investigadores del Instituto para el Océano y la Pesca de la Universidad pública de British Columbia, en Canadá.

“Los peces, como animales de sangre fría, no pueden regular la temperatura de su propio cuerpo. Cuando las aguas que les rodean se calientan, su metabolismo se acelera y necesitan más oxígeno para mantener sus funciones corporales “, afirma William Cheung, coautor del estudio. “Hay un punto en el que las branquias no pueden suministrar suficiente oxígeno para un cuerpo más grande, por lo que el pescado simplemente deja de crecer”, asegura.

Daniel Pauly, autor principal del estudio, explica que a medida que los peces crecen hasta la edad adulta, su demanda de oxígeno aumenta porque su masa corporal se hace más grande. Sin embargo, el área superficial de las branquias -con las que obtienen el oxígeno disuelto en el agua del mar-, no crece al mismo ritmo que el resto del cuerpo. Por ejemplo, un pez como el bacalao aumenta su peso en un 100 por ciento pero sus branquias solo crecen en un 80 por ciento o menos durante el mismo periodo.

“Cuando se valora esta limitacion biológica en el contexto del cambio climático, se refuerza la predicción de que el pescado irá disminuyendo de tamaño. Y será aún más pequeño de lo que se pensaba en estudios previos”, asegura.

Así, el calentamiento de los océanos, consecuencia del cambio climático, provoca que el oxígeno del aire se mezcle con más dificultad en aguas cálidas. En circunstancias normales, el oxígeno entra en el agua y se disuelve. Pero debido a que el agua caliente es menos densa y no se hunde tan rápido, el agua rica en oxígeno -cercana a la superficie- flota y el oxígeno no se disuelve en los océanos.

Los peces crecerán menos para poder satisfacer sus necesidades con el poco oxígeno disponible en los océanos

Las aguas más cálidas aumentan la necesidad de oxígeno de los peces pero paralelamente el cambio climático provoca la disminución del oxígeno disuelto en los océanos. En esta complicada situación, las branquias suministrarán cada vez menos oxígeno a un cuerpo que ya crece más rápido que ellas.

La conclusión de investigadores del Instituto para el Océano y la Pesca de la Universidad de British Columbia es que los peces crecerán menos para poder satisfacer sus necesidades con el poco oxígeno disponible.

Algunas especies de los océanos pueden verse más afectadas que otras por esta combinación de factores. Los investigadores citan el caso de los atunes, que se mueven rápidamente y requieren más energía y oxígeno para sus largos viajes, y que pueden disminuir en tamaño aún más que otros peces cuando aumentan las temperaturas. El bonito del Norte, una de las 12 especies que pertenece al genero de los atunes, también se verá afectado.

Esta disminución del tamaño del pescado tendrá un impacto importante en la producción pesquera mundial y además alterará la interacción entre los diferentes organismos de los ecosistemas marinos.