Con la marea

¿Nos puede atacar un tiburón en el Cantábrico?

Según el Museo de Historia Natural de Florida, que mantiene la mayor base de datos mundial (International Shark Attack File) sobre ataques de tiburones desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días, no se ha registrado un solo ataque de tiburón en el Cantábrico, aunque sí daños a pescadores durante su captura. En España, el total de ataques registrados durante este largo periodo ha sido de seis.

El pasado verano, un hombre fue mordido en la mano por una tintorera mientras nadaba en la playa de Arenales del Sol en Elche (Alicante). Las redes sociales nos ofrecieron la imagen de un tiburón azul de dos metros y medio capturado en aguas de la ensenada de Castro Urdiales (Cantabria). Un reciente vídeo nos ha mostrado cómo un tiburón blanco entraba en una de las jaulas sumergidas donde los turistas observaban a los escualos en la isla mexicana de Guadalupe, en la Baja California…  Noticias que nos hacen plantearnos, siquiera levemente, si es seguro bañarse en el mar.

¿Existen tiburones en nuestras aguas? Sí, las distintas flotas capturan cada año miles de toneladas para su comercialización.

Cazones, pintarrojas, musolas, olayos, tollos, gayudos, negritos, lija… son los nombres no científicos de las decenas de especies de tiburones que pueblan el Cantábrico sin contar con sus primas las rayas. Habitan aguas poco profundas o profundas, se alimentan de peces o carroña, y pueden alcanzar un tamaño considerable, pero en general viven varias millas mar adentro y en contadas ocasiones se acercan a la costa.

Tres son las especies que más llaman la atención por su tamaño y aspecto. A veces han causado la alarma cuando han sido divisadas en las costas o cerca de las playas.

El tiburón peregrino alcanza los seis u ocho metros de longitud. Uno de los más grandes conocidos alcanzó los 10 metros y las cuatro toneladas de peso. Se alimenta de plancton que atrapa con su enorme boca, y aunque es un pez que habita en aguas frías, sus costumbres migratorias y su búsqueda de plancton en aguas poco profundas les acercan a nuestras costas.

La tintorera o tiburón azul tiene de promedio 2,5 de longitud y 70 kilos de peso. Vive en aguas más profundas, y sus costumbres  lo sitúan en mar abierto o zonas costeras, solo o en grupos. Es reconocible por su lomo azul aterciopelado y vientre blanco. Es muy voraz. Se alimenta principalmente de bancos de peces y rehuye al ser humano, pero al ser capturado puede volverse peligroso.

El marrajo es un tiburón de gran tamaño, entre 3,5 y 4 metros, que puede alcanzar los 5 metros y 750 kilos de peso, si bien lo habitual es encontrarlos de tallas menores. Vive en aguas superficiales mar adentro, donde se alimenta de peces y animales muertos. De hocico cónico y puntiagudo y boca grande y estrecha, está emparentado con el gran tiburón blanco, y en numerosas ocasiones ha sido confundido con él. Lo consideran en potencia el más peligroso de los tiburones del Cantábrico, pero no suele acercase al hombre.