Con la marea
Atunero congelador "Euskadi Alai" del grupo bermeano Echebaster.
Atunero congelador de Bermeo (Bizkaia) / Irekia

“A algunos les importan más los peces que los pescadores”

OPAGAC reivindica que las latas de atún que se vendan en la Unión Europea informen al consumidor de que el producto ha sido obtenido por flotas que pagan salarios dignos y respetan los derechos sociales de los trabajadores del mar. Y considera decisiva la implicación de la distribución y los consumidores para que Europa no importe pescado de pesquerías deshumanizadas.

La flota de Opagac (Organización de Productores de Grandes Atuneros Congeladores) tiene implantado el sello de Atún de Pesca Responsable (APR), promovido por AENOR y de carácter voluntario. Es un estándar de exigencias para barcos que quieran certificar que cumplen las mejores prácticas medioambientales y de control de la legalidad.

Pero asimismo contempla las condiciones de trabajo a bordo, según el Convenio 188 de la OIT, como una variable fundamental para distinguir una actividad pesquera también socialmente sostenible y responsable, aspecto que no tiene en cuenta ninguna de las ecoetiquetas más extendidas, incluida la certificación de la organización Marine Stewardship Council (MSC).

Según Julio Morón, director gerente de OPAGAC, “no es lógico que MSC dé la espalda a la sostenibilidad social, tal y como hacen otras certificaciones similares en otros entornos, que recogen los aspectos fundamentales de la OIT: contratos y salarios decentes, horarios de descanso, vacaciones o atención médica”. “Parece que a algunos les importan más los peces que los pescadores”, asegura.

Siguen siendo numerosos los casos denunciados por organismos internacionales y ONG por trato inhumano o prácticas de trabajo infantil

La flota atunera española prevé que 2018 y 2019 van a significar un punto de inflexión para la pesquería de atún tropical, una de las más castigadas por la injerencia de flotas ilegales en todo el mundo. De hecho, la FAO estima que actualmente una gran cantidad de tripulantes trabajan en condiciones que no respetan los derechos básicos; y siguen siendo numerosos los casos denunciados por organismos internacionales y ONG por trato inhumano o prácticas de trabajo infantil, en flotas de países como Corea del Sur, Tailandia, Turquía, Rusia o Nueva Zelanda.

En este sentido, OPAGAC cree que los primeros pasos para luchar contra esta situación ya se comienzan a dar en el mar pero ha llegado el momento de que la cadena de valor del atún se implique también en este mismo objetivo. Así, según Julio Morón, “la sostenibilidad del atún tropical no se podrá garantizar en su totalidad hasta que la cadena comercial se implique y permita al consumidor final seleccionar y elegir un producto con garantías”.

Aunque desde OPAGAC reconocen la dificultad de lograr sus reivindicaciones, ya que las normas de la Unión Europea no exigen etiquetar el origen del atún de las latas, ven un “reto” cambiar las reglas en la próxima reforma de la Política Pesquera Comunitaria.

No podemos tolerar la existencia de flotas con una ecoetiqueta cuando las condiciones de los tripulantes están muy lejos de respetar derechos sociolaborales básicos”

“La implicación de toda la cadena de valor del producto evitará, por ejemplo, que la Unión Europea importe materia prima procedente de pesquerías deshumanizadas e ilegales para el consumo de los ciudadanos europeos. No podemos tolerar la existencia de flotas que comercializan sus capturas de atún con una ecoetiqueta cuando las condiciones en las que viven y trabajan los tripulantes de sus buques están muy lejos de respetar derechos sociolaborales básicos”, asegura Julio Morón.

A este respecto, el grupo de distribución Eroski se comprometió, en 2017, a que todo el atún utilizado para la elaboración de conservas de cualquier marca comercializada en su red procediera de flotas sostenibles. Otros distribuidores también han mostrado a OPAGAC su interés por suministrar a sus clientes productos que tengan garantías sociales.

Sin embargo, en la actualidad, los principales certificadores de pesca no contemplan este aspecto en sus principios de sostenibilidad, lo que lastra, según OPAGAC, la promoción de la sostenibilidad en sus tres aspectos: medioambiental, social y económico, tal y como defiende la ONU.

Los buques de OPAGAC, una organización de productores de atún congelado con una importante presencia vasca, capturan 400.000 toneladas anuales de atún tropical, el 8 por ciento del total de las capturas mundiales.