Con la marea

Primeros pasos para la recuperación del pez espada

La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) ha acordado para 2017 un Total Admisible de Capturas (TAC) de 10.500 toneladas para la pesca del pez espada en el Mediterráneo y el establecimiento, por primera vez, de medidas de conservación para el tiburón azul, una de las especies más importantes para la flota palangrera de superficie de España.

La decisión se ha tomado en la 25ª reunión ordinaria de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), celebrada del 14 al 21 de noviembre de 2016 en Villamoura, Portugal. La propuesta partió de la Unión Europea, cuya flota es responsable de alrededor del 80 % de las capturas.

La evaluación del comité científico de ICCAT sobre el pez espada del Mediterráneo, realizada este año 2016, mostró que el stock se encontraba en una situación crítica y además del TAC de 10.500 toneladas (con reducciones posteriores del 15 % entre 2018 y 2022) se han fijado medidas técnicas y de control adicionales que deberían ayudar a la recuperación de la especie.

El Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha declarado en una nota de prensa que la medida “va a suponer un cierto sacrificio para nuestra flota palangrera, contiene algunas de sus reivindicaciones como la fijación de la veda en los meses de enero a marzo, en lugar de los actuales de otoño. Esto va a permitir a los buques españoles dirigir de nuevo su actividad al pez espada en los meses de octubre y noviembre, meses tradicionalmente de buenas capturas”.

Por su parte, las organizaciones conservacionistas valoran positivamente la medida pero no se encuentran del todo satisfechas con el acuerdo logrado.

“Nos felicitamos por este cambio de paradigma para el pez espada y para los stocks pesqueros del Mediterráneo en general, de los que más del 90% sufre sobrepesca”

“El plan llega con una década de retraso. Durante todo este tiempo, Oceana ha estado dando la alarma sobre la necesidad de un plan de recuperación para el pez espada en el Mediterráneo”, afirma Lasse Gustavsson, director ejecutivo de Oceana en Europa. “Con todo, nos felicitamos por este cambio de paradigma para el pez espada y para los stocks pesqueros del Mediterráneo en general, de los que más del 90% sufre sobrepesca. Pero en el Día Mundial de la Pesca hubiéramos esperado un plan de recuperación más sólido. Por desgracia, el plan es muy limitado, está muy alejado de las recomendaciones científicas y deja en peligro al pez espada”, asegura.

“Nos complace que, por primera vez, se establezcan algunos límites de capturas y que se incluya una reducción gradual con el tiempo. No obstante, la cuota acordada para el pez espada del Mediterráneo en 2017 será superior a las capturas que se reportaron en 2015, cuando la población ya era víctima de la sobrepesca”, ha declarado Raúl García, coordinador de pesca de WWF.

“Ahora es crucial que se pongan en marcha plenamente las medidas técnicas aprobadas así como de control, vigilancia y trazabilidad y cooperen con los científicos para garantizar una evaluación sólida de las poblaciones y una nueva definición del talla mínima para proteger a los juveniles”, afirma.